Rescátame - Capítulos 4 y 5

Capítulo 4:

En medio del silencio de esa blanca y enorme habitación, a contraluz observaba el perfil de aquel niño dormido, la luminosa piel blanca contrastaba con el cabello azabache, esos ojos cerrados...esos parpados suaves, un rostro totalmente angelical. Una venda rodeaba la mayor parte de su frente y su cabeza, al igual que en su brazo derecho.

Acercó su silla un poco más a la cama y estiró su mano para apoyarla tímidamente sobre la mano de Juka. Hacía ya varias horas que había salido de la sala de emergencias y ahora estaba en esa habitación. Se sorprendió un poco al ver esas marcas en las muñecas pero le restó importancia, tal vez el mismo accidente se las había provocado.

En el hospital le habían hecho muchas preguntas y había tenido que firmar demasiados papeles. El solo respondía con si y con no, algunas preguntas eran hechas a propósito, pensando la secretaria en que si Klaha era una especie de pervertido o solo era un conocido como él mismo decía.

Casi se quedaba dormido cuando Juka al fin abrió los ojos, cerrándolos fuertemente ante el impacto con la luz. Lentamente llevó su mano a su cabeza vendada, se quejó y con los ojos entrecerrados observó a su alrededor hasta encontrarse con Klaha. Confundido lo analizó antes de comenzar a hablar.

-¿q...donde estoy?- preguntó intentando incorporarse

-no, no te muevas!- lo detuvo Klaha – Hola ^^, etto…estás en el hospital, es que…tuviste un accidente y bueno, yo…luego te explico bien, ahora que despertaste debería llamar al médico, aprieta ese botón- le indicó un botoncillo a un lado de su cama

- me duele mucho la cabeza

- eso es porque debes descansar, recuéstate

-¿Qué me ha sucedido?-

-Bien, por donde comenzar…etto…yo…iba en taxi camino al trabajo, el taxista dobló la esquina y…tú cruzabas la calle, al parecer no te vió y…bueno…me asusté mucho al verte- contestó sonrojándose

-¿O sea que un automóvil me ha arrollado???- preguntó casi gritando y se tonó su cabeza con ambas manos en un gesto de dolor.

-si, no tienes idea de lo horrible que fue

-créeme que lo se….- de pronto abrió sus ojos sobresaltándose- MANA-SAMA!- gritó recordando a su amo

- ¿Qué has dicho, Juka? – preguntó extrañado Klaha

En ese momento el médico entra seguido de una joven enfermera, habla con Juka a la vez que lo examina. La enfermera acomoda unas almohadas y le inyecta medicamentos. Klaha, aburrido contesta algunas preguntas del médico, ya comienzan a cansarle las preguntas que todos le hacen en ese maldito hospital. Finalmente el médico se retira seguido de su enfermera y la habitación queda en silencio nuevamente. Juka se cubre con las mantas volteando, dándole la espalda a Klaha.

-Juka… ¿Qué habías dicho?- volvió a preguntar con curiosidad

-nno es nada…solo lo mismo que antes, que me duele la cabeza- dijo con cierto nerviosismo en la voz

- ¿Habías dicho Mana-sama o algo así?- insistió intentando que Juka hablara – habías dicho eso- dijo satisfecho ya que Juka se había sobresaltado notablemente al escuchar ese nombre - ¿Quién es Mana-sama, Juka? Respóndeme ahora mismo

Capítulo 5:

Sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas – debo salir de aquí- repetía una y otra vez mientras intentaba sentarse en la cama.

-¿Qué crees que haces Juka?! Acabas de tener un accidente. Respóndeme, por favor- dijo intentando detenerlo.

-debo irme, tengo miedo, debo irme, déjame, suéltame, SUÉLTAME, SUÉLTAME- había entrado en un ataque de histeria.

-Cálmate, por favor cálmate- se sentó en la cama y rodeó con sus brazos el pequeño cuerpo- shh…ya…- dijo suavemente mientras le acariciaba el cabello evitando las vendas para no despertarle el dolor. Juka le correspondió el abrazo hundiendo su cabeza en el pecho de Klaha y se quedaron así hasta que la respiración del menor se volvió a un ritmo tranquilo – Antes de irte debes recuperarte, luego, podrás irte. Ahora necesito que me hables un poco sobre ti…-

-……-

-¿Quién es Mana-sama?- preguntó suavemente. Los puños de Juka se cerraron fuertemente alrededor de un poco de tela de la camisa de Klaha y su cuerpo comenzó a temblar como si le hablara de la mismísima muerte.

-…….él…yo vivo con él, en su casa

-¿es algún pariente?

-…n-n-no…él…él es mi amo

-¿tu amo?- preguntó algo perplejo

-él ha salvado mi vida y yo…debo servirle, es la única manera que tengo de pagarle- se retorció apretando aún más los puños

-y en estas condiciones te tiene a ti- dijo con un dejo de furia en la voz – es un…maldito bastardo…

-……..

-Dijiste que tenías miedo, ¿A que tienes miedo? ¿A él? ¿Acaso te ha hecho algo malo?

Sin poder evitarlo Juka rompió en llanto, su cuerpo se retorcía y se quejaba terriblemente. Era el llanto más desgarrador que alguna vez Klaha hubiera escuchado, pronto sus ojos se llenaron de lágrimas también.

-Ju-Juka…- tartamudeó entre lágrimas tomándolo por el mentón para hacer que lo mirara a los ojos - ¿El te ha hecho algo malo? – no sabía que tomarlo de esa forma sería tan malo para alguien, Juka se había alejado espantado hasta chocar contra la pared.

-N-no vuelvas a tocarme- dijo histéricamente, ese pequeño gesto de cariño por parte de Klaha había hecho que en segundos miles de momentos horribles volvieran a su mente, volvió a sentirse como normalmente se sentía, sucio y corrompido.

-Entonces esas marcas…- pensó en voz alta observando las muñecas de Juka que aún seguía horrorizado y no le quitaba los ojos de encima – que terrible- dijo en un hilo de voz – Juka, tú puedes confiar en mí, yo no soy como él, yo puedo ayudarte

- ………- Nuevas lágrimas se asomaban por sus ojos, tal vez Klaha le mentía y todo era una trampa, tal vez su mismo amo lo habría enviado a buscarlo y al llegar a la casa lo castigaría nuevamente.

-El médico me dijo que las enfermeras habían visto cicatrices en tu cuerpo, ¿él te ha hecho todo eso?- preguntó acercándose solo un poco para no espantarlo.

-…….me lo merecía

-nadie merece semejante cosa, está demente, debe pudrirse en una celda, por supuesto que sí, Juka- dijo enfurecido cuando Juka negó con su cabeza

-nadie puede hacer eso…por favor, no vuelvas a verme- en sus ojos se reflejaba el miedo

-no puedo dejarte solo, ¿estás loco?, no pienso descansar hasta ver a ese criminal en una celda

-por favor, no lo hagas, él…él podría matarte!

-no lo hará

-si lo hará, es demasiado peligroso

-Juka, por favor, entra en razón, no puedes continuar viviendo de esta manera

-Tú entra en razón, debes alejarte, olvida que me has conocido, vete!

-No voy a dejarte

- Va a matarte

-¿Tan peligroso es?

-Es un vampiro

-¿Qué? ¡Eso no existe!

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