Aquí aparecen ( en los primeros capítulos al menos):
Klaha (ex-Malice Mizer):
Közi (ex-Malice Mizer, actual DALLE y My Horror Revue) :
Byou (SCREW):
Hitsugi (Nightmare):
Seth (Moi Dix Mois):
Ryo (Girugämesh):
Y bueno pues...aquí el primer cap. ^o^:
Eran épocas difíciles, el mito del vampiro había quedado completamente de lado. Ahora ellos, rondaban por las calles creando estragos de todo tipo: destrucción de edificios, derrumbes, fuego. La miseria y pobreza abundaban salvo por aquellas familias poderosas que si podían proteger sus hogares con la máxima seguridad de sus guardias también construyendo pequeñas fortalezas. Todos sabían que los vampiros se ocultaban durante el día en aquel edificio, la propia organización que ellos habían fundado.
Por alguna razón los jóvenes eran secuestrados por estos seres, se decía que los secuestrados jamás regresaban. Nadie nunca había escapado de aquel lugar para contar lo que sucedía allí dentro. Estas eran verdaderas bestias superiores pero como toda bestia tienen su predador. Hace años ha nacido un grupo encargado de cazar vampiros, si posees las cualidades tal vez algún día tu también puedas convertirte en uno…ahora el destino…está en sus manos o en las tuyas. La lucha por sobrevivir se desencadena en estas tierras y no tiene fin.
Klaha era un chico normal de aquella época, este permanecía sentado mirando a través de la ventana del refugio en el que varias familias vivían. Afuera, a lo lejos podía divisarse a través del oscuro cielo una gran cantidad de humo al parecer el desastre se había desencadenado ahí mismo, podía divisarse apenas la luz de las llamas en un matiz más claro generando un aura casi sobrenatural sobre aquel lugar.
Suspiró negando con la cabeza, un mechón de su oscuro cabello cayó sobre su frente. Lo quitó con suavidad y se rascó la cabeza unos momentos antes de volverse a la sala común de estar en donde varias personas estaban reunidas.
Klaha no se parecía en absoluto a sus padres, él tenía una piel clara y suave, su cuerpo era delicado, delgado, armónico; su cabello negro azabache a los hombros brillaba espléndidamente. Sus ojos oscuros presentaban un misterio o cualquiera que los mirara.
Se sentó a un lado de su madre escuchando una charla que ésta tenía con una mujer, nada interesante para él pero no le quedaba otra alternativa, desde que los vampiros habían destruido su casa todo entretenimiento había quedado allí.
Todos se sobresaltaron al sentir un gran golpe, éste había sonado cerca de la puerta de la casa. Escuchó gritos de ayuda seguido de risas, se puso de pie cuando vio entrar a unos cinco individuos. Estos eran de piel blanca como la nieve, sus ojos tenían un brillo hermoso al igual que su cabello, contextura delgada pero fuerte. Éstos se abalanzaron violentamente contra los hombres que habían corrido a tomar sus armas para dispararles. En su desesperación, Klaha tomó a su madre por la muñeca guiándola rápidamente, corriendo hacia la salida de la sala de estar que ahora estaba libre.
-Escóndete aquí, no te muevas ni hagas ruido – le dijo antes de empujarla dentro del compartimiento de debajo de las escaleras, éste estaba escondido y a menos que se supiera donde estaba era imposible notarlo. Se le hizo un nudo en el estómago cuando su madre le dijo que entrara – No cabemos los dos, tú quédate aquí, yo estaré bien – le besó la frente y cerró el compartimiento alejándose de él en caso de que alguien llegara a verlo.
Se preocupó un poco al escuchar gritos de ayuda que provenían de la sala, corrió por el pasillo para dirigirse hacia la puerta de entrada y así escapar para pedir ayuda. Pasó por la sala rápidamente en donde pudo ver como aquellos vampiros capturaban a dos chicos jóvenes y una chica, tragó saliva cuando se percató de que uno de esos vampiros lo miraba fijamente. Corrió llegando a la puerta en donde se detuvo casi cayéndose al ver como aquel individuo que antes lo miraba ahora estaba frente a él.
Espantado dio la vuelta comenzando a correr hacia las escaleras, tropezó antes de llegar a ellas quedando tendido en el suelo. Entonces desesperado intentó ponerse de pie mientras escuchaba los pasos de aquel vampiro cada vez más cerca pero al incorporarse gritó de dolor, su tobillo palpitaba como si estuvieran golpeándole con un gran martillo.
Cojeó unos pasos antes de que lo capturaran tomándolo por el medio del cuerpo, fue llevado a la sala junto con los otros chicos.
-¿Revisaste el piso de arriba? – le preguntó un hombre que parecía ser el que mandaba al grupo a otro que tenía las manos libres, éste salió de la sala volviendo a los pocos minutos arrastrando a una chica a la que tomaba por el cabello.
-No la maltrates, te lo he dicho mil veces – le regañó aquel hombre – Así solo van a servir para pruebas del laboratorio – el hombre se disculpó. A medida que Klaha escuchaba aquello iba sintiendo más desesperación. ¿Qué es lo que hacían estos seres con los humanos? ¿Pruebas de laboratorios? ¿Qué significado tenía aquello?
Se resistió a que le vendaran los ojos hasta que uno lo tomó por la cabeza mientras el otro le colocaba la venda. Luego de eso sintió que viajaba a una velocidad bastante rápida mientras era sujetado por ese par de fuertes brazos, escuchaba el aire zumbar en sus oídos no de una manera violenta, los ruidos también se escuchaban algo distorsionados. Apoyó sus manos en uno de los antebrazos de aquel vampiro haciendo fuerza inútilmente para escapar.
Finalmente luego de algunos minutos se detuvo, sintió como lo bajaban, podía sentir el césped debajo de sus zapatos. Aún con los ojos cubiertos lo guiaron, caminó despacio haciendo una mueca de dolor a cada paso ya que sentía que si daba unos pasos más su tobillo iba a explotarle. Escuchó algunas voces tanto de chicos como chicas quejarse, resistirse. Pronto sintió como ingresaban en un lugar cerrado, el ruido de varios pasos contra el suelo y un extraño aroma floral llegó a su nariz. Lo detuvieron de repente quitándole la venda de los ojos con poca delicadeza.
Lo primero que vio fue a un chico delante suyo, era una fila, a los lados unos pocos vampiros vigilaban que nadie escapara. Vio como otros de esos seres llevaban a chicos y chicas por diferentes puertas. A medida que la fila iba avanzando comenzaba a escuchar una voz que al parecer opinaba acerca de cada uno que tenía enfrente clasificándolos finalmente con palabras como “Suministro” o “Esclavo”, “A la venta” o “Sirviente” escuchó un par de veces la palabra “Laboratorio”. Se asomó apenas ya estando muy cerca para poder ver a quien pertenecía esa voz. Pudo ver a un hombre alto y delgado, su cabello era tan oscuro como el de él, vestía ropas negras por completo muy elegantes. Pudo ver que tenía las uñas algo largas, sus dedos eran escalofriantemente delgados, aunque la apariencia fuera de mujer la voz era masculina, eso era lo más curioso del asunto. Otro hombre casi igual de alto le acompañaba, éste tenía unos papeles en sus manos en los que hacía anotaciones.
Finalmente su turno llegó, aquel ser andrógino lo tomó por un brazo atrayéndolo a sí. Con una mano le tomó el mentón y lo observó unos momentos.
-Abre la boca- le ordenó, temblando Klaha obedeció.
-Sus piezas dentales están perfectas – dijo aquel hombre – Además se ve sano y es muy apuesto – le acarició el cabello unos momentos antes de continuar hablando - ¿Qué edad tienes? –
-17…Señor – dudó en decir esto último pero al parecer al otro no le afectaba que le llamaran así
-Y es joven…pónganlo a la venta, valdrá mucho como esclavo – finalizó. Klaha tragó saliva intentando no pensar en lo horrible que sonaba eso. Sintió como lo jalaban del brazo llevándolo por una puerta.
Lo dirigieron por un pasillo oscuro dejándolo en otra fila, en ella había chicos y chicas que temblaban esperando a lo que vendría detrás de aquella puerta. Los hacían pasar de uno en uno, luego no volvían a salir por aquella puerta. ¿Qué era todo esto? Jamás hubiera imaginado que los vampiros habían creado semejante atrocidad.
Al llegar su turno, fue empujado a través de la puerta que cerraron detrás suyo. Pudo ver un gran cuarto de baño, varios vampiros y vampiresas limpiaban tinas, las llenaban con agua, llevaban y traían toallas.
-Hola – lo saludó amablemente un chico, al verlo pensó que era tan joven como él – Por aquí – le indicó tomándolo de la muñeca guiándolo hacia una tina con agua limpia.
-¿Van…a ahogarme? ¿Moriré? – preguntó asustado Klaha mientras intentaba resistirse, escuchó como aquel chico reía.
-Debo bañarte y untarte un poco de aceite aromático, van a venderte y debes verte lindo y limpio- le explicaba mientras se detenían a un lado de aquella tina.
-¿Q-que? – preguntó mientras el chico dirigía sus manos a su ropa - ¡N-no!¡ Espera! – gritó avergonzado intentando que aquel chico no le quitara la ropa - ¿Por qué me hacen esto? ¡No quiero!
-Tranquilo, después de todo has tenido suerte. Eres muy lindo y tu cuerpo también lo es…es mejor tener un amo a que morir en el laboratorio o siendo sirviente, como una rata. Estoy seguro de que alguien va a comprarte a un alto precio- rasgó las ropas de manera que estas ya no tuvieran arreglo, Klaha intentó cubrirse avergonzado.
El chico lo tomó por los hombros levantándolo con increíble facilidad, lo sumergió en el agua que estaba caliente pero no le quemaba comenzando a cepillarle la espalda y el cuerpo con suavidad. Klaha no tuvo más opción que bajar la mirada avergonzado mientras aquel chico lo bañaba, se hubiera relajado con el agua y el aroma del jabón si no fuera porque estar en ese lugar lo aterraba.
Cerró sus ojos para evitar que el shampoo le entrara en los ojos, una vez terminado el trabajo, el chico lo sacó del agua y lo envolvió en una toalla secándolo con la misma suavidad con la que lo había limpiado.
-Tienes el tobillo hinchado, ¿Te han herido aquí? Deberé reportar eso, ¿En donde ha sido? ¿Aquí mientras esperabas a entrar? – dijo el chico
-Etto…no…yo…cuando intenté escapar caí…- se sonrojó cuando el chico lo miró desde abajo.
-Ya veo…aunque eso no creo que influya tanto en tu precio entonces, te colocaré algo que lo deshinchará un poco – dicho esto, lo dejó cubierto con la toalla buscando un pequeño frasco en unos estantes cercanos. Lo abrió untándole una pomada sobre la inflamación – Es todo lo que puedo hacer por ti, reducirá un poco la hinchazón pero no dejará de doler – buscó otro frasco el cual al abrirlo despidió un aroma floral que reconoció al instante como aquel aroma que había sentido al llegar a ese lugar, le quitó la toalla y le untó solo un poco aquella sustancia aceitosa en el cuerpo – Te ves muy lindo, ven por aquí – lo guió desnudo hacia otra puerta, lo hizo pasar, otro chico igual de joven lo recibió amablemente guiando al avergonzado chico por otro pasillo llegando a un pequeño cuarto en donde había unos cinco chicos en la misma situación que él.
Luego de unos momentos de esperar, unos guardias los guiaron por otra puerta, unas escaleras algo oscuras subieron todos en una fila, si no se equivocaba estaban dirigiéndolo a un escenario. Y así era, un gran telón rojo colgaba a los costados haciendo marco de aquel lugar, el piso era cálido de madera, se sentía bien bajo los pies desnudos. Miró avergonzado hacia el frente una vez que lo acomodaron, al menos sesenta vampiros se sentaban en algo parecido a butacas de teatro, pudo ver un a un hombre de pie a un lado de la fila de chicos en donde él mismo estaba.
-Bien, comenzaremos – dijo éste con un tono de voz normal, se acercó al primer chico de la fila colocándose a su lado – La subasta será en dólares como ya saben. Comenzaremos con 1000 dólares. ¿Quién da más?
-1100- dijo un vampiro cuya apariencia llamó mucho la atención de Klaha. Ahora comenzaba a entender a lo que se refería aquel chico que lo había preparado. Escuchó ofertas que continuaban subiendo hasta la suma de cincuenta mil dólares. Le recorrió un escalosfrío cuando aquel hombre gritó la palabra “Vendido” y el nuevo propietario de aquel chico, cuyo parche en el ojo captó la atención de Klaha durante algunos segundos, lo recogió.
La venta continuó con el chico que Klaha tenía a un lado, no se había percatado de la apariencia de éste hasta que lo vió de reojo. El cabello rojo bastante fuerte, una cantidad de piercing que no pudo contar en aquel momento le adornaban la cara y las orejas, algunos tatuajes también decoraban su cuerpo.
-La siguiente mercancía ha sido clasificada tanto para servir de suministro como para esclavo- anunció aquel que ahora estaba de pie junto al chico.
La subasta comenzó como antes lo había hecho, los precios subían a medida que el tiempo pasaba y las ansias de los compradores crecían. Luego de un tiempo al parecer se había desarrollado una competencia entre dos compradores y al parecer ninguno quería rendirse. Finalmente uno de ellos ganó, Klaha observó al vampiro de cabello rubio acercarse a buscar a su nueva compra. Tomó de un brazo al chico guiándolo fuera de aquel lugar.
Ahora llegaba su turno, sentía todos los pares de ojos sobre él, algunos de los presentes se habían puesto de pie mirándolo con asombro.
-Bueno, éste es un ejemplar muy bonito – comenzó el vendedor de pie a su lado – Con él comenzaremos con un mínimo de tres mil dólares – declaró en voz alta.
-Yo doy 3100 – dijo un hombre a lo lejos
-3200- anunció otro de la primera fila
-3300- escuchó decir Klaha mientras bajaba la mirada.
-3400!
-3600!
-4000!
-¡5000 dólares y que si alguien da mas que lo diga! – dijo entusiasmado el hombre a un lado de Klaha
-Yo ofrezco el doble – escuchó decir a uno
-¡Entonces yo doy quince mil dólares por aquel chico! – escuchó decir a otro.
-¿Quince mil? ¿Alguien que dé más? – preguntó aún más entusiasmado el interlocutor.
-…Yo doy…cien mil dólares – escuchó a una voz suave decir, Klaha levantó la vista sorprendido intentando buscar a quien había dicho eso.
- Cien mil dólares, ¿Alguien que de más? ¿No? – preguntó ante el silencio repentino de la sala – Cien mil a la una, cien mil a las dos…cien mil a las tres. ¡Vendido! – anunció tomando por el brazo a Klaha. Éste pudo ver como un hombre de cabello rojo aún más vivo que el chico que había estado hacia un poco a su lado se acercaba. Vestía un conjunto rojo oscuro muy elegante, sus ojos eran de un verde profundo y llevaba un poco de maquillaje, aunque no era mucho más alto que él, le pareció enorme en ese momento.
Klaha se dejó tomar por la muñeca, ese era su nuevo dueño. Temblando, caminó cojeando a la par de aquel hombre que lo llevó rápidamente fuera del lugar.
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Espero les haya gustado o.o
Notas finales:
1- Espero esta idea no se le haya ocurrido a alguien antes ._.
2- Imaginense a Klaha chiquitito *0*♥
3- Las fotos no son las mejores pero es para darles una idea de quienes son cada uno por si no los conocen.
4- Quien le revisa la boca a Klaha en el comienzo es Dada, de Velvet Eden xD
Hasta el próximo cap! n_n
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