- Dímelo Közi, dime quien te gusta
- No me gusta nadie
- ¿Te gusta Ryo-kun, cierto?
- ¿Qué? No…bueno es un chico bastante lindo pero no me gusta tanto
- ¿Entonces quien? – le apretó más el cuello abrazando fuerte
- Ya te dije que nadie – hizo una mueca de dolor – me asfixias…
- Perdón la interrupción pero venimos a dejar algo y ya nos vamos – dijo Satoshi con una gran sonrisa entrando en la habitación con Ryo siguiéndolo.
- No interrumpías nada – le contestó Közi enfadado y miró con sorpresa las cosas que Ryo traía - ¿Un regalo quiero suponer? – preguntó sentándose, Hizaki dejó a Közi en paz y se acercó a las flores.
-¡Pero que bonitas! – dijo abrazando el gran ramo - ¿Quién te las regaló? – le preguntó a Ryo volviéndose a él enterrando su nariz en las flores
-No lo se – se había puesto rojo como un tomate – en una nota me llegó a mi casillero en un sobre que vaya al salón de música y eso estaba ahí con mi nombre
-¡Que romántico! Un enamorado secreto! – los ojos de Hizaki se iluminaron más de lo que ya estaban y Ryo se sonrojó mientras Közi se echaba a reír a carcajadas y Satoshi miraba con la misma sonrisa que antes a Ryo.
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Golpes sonaron en la puerta de la habitación de Yuki y Hayato. Luego de que este último diera el permiso de entrar Teru se asomó por ella, tenía su guitarra a la espalda.
-Hola Teru – lo saludó animadamente Hayato a su amigo, Yuki salía del baño, acababa de tomar una ducha. Saludó a Teru y fue a arreglarse el cabello con la puerta del baño abierta para quitar el vapor de la ducha.
-Hola, ehm…por lo visto Satoshi no está aquí – dijo algo desanimado - ¿No lo has visto?
-Nop, hoy no lo he visto pero seguro vendrá para ir al club. ¿Quieres esperarlo?
-¿Se puede? – preguntó pasando medio cuerpo a través de la puerta.
-¡Por supuesto que si! – le hizo lugar a su amigo en la cama para que se sentara
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- Deja de reírte Közi – le dijo Hizaki dejando el ramo sobre el escritorio – ¡esto es algo emocionante no gracioso! Y hay que poner estas flores en agua porque van a marchitarse…iré a buscar un florero – dicho esto salió de la habitación con Közi aún riéndose.
-Ah…lo siento es que..hahaha…hahaha…n-no puedo más!!! Ahahaha! No es por ti Ryo es que hahaha se puso como loco! Como loco!!! Ahahaha! Y parece una niña adolescente ahahaaa!! – se retorcía de risa intentando tomar aire comenzando a hacer reír a sus amigos.
-Bueno yo iré a buscar a Hayato, ya casi es hora de entrar al club – dijo Satoshi sonriendo y se retiró de la habitación.
-¡Aquí estaaaa! – dijo Hizaki entrando levantando en alto un florero de cristal muy bonito, fue al baño y lo llenó con agua dejándolo en el escritorio – ahora hay que sacarle este papel…- apoyó sus mano abiertas sobre el papel que envolvía las flores - ¿O lo quieres conservar?- miró a Ryo con entusiasmo. Közi ya comenzaba a calmarse.
-Por mí está bien si lo sacas – contestó Ryo con una sonrisa
-Bien – respondió Hizaki y también con una sonrisa comenzó a quitar el papel para luego tomar el ramo completo de flores y meterlo en agua - Ya está, que bonito ha quedado…- dejó el florero con las flores sobre el escritorio, en una esquina de este – bueno, debo irme ¡ya comienza el club! ¡Adiós! – saludó cerrando la puerta.
-En verdad me ha matado – dijo Közi levantándose y se estiró – Iré a comer algo, ¿vienes? – lo invitó caminando hacia la puerta. Fueron por los pasillos de siempre, casi llegando al lugar Hiroki los detuvo, en verdad no lo habían visto entre tanta gente.
-Gracias – le dijo Ryo luego de que ambos lo saludaran.
-¿Gracias?- preguntó extrañado el mayor - ¿Por qué me agradeces y que cosa me agradeces?
-B-bueno…t-tú sabes – dijo aún más extrañado y sorprendido – Las flores y los chocolates que me has dejado…
El mayor lo miró aún más confundido – Yo no te he dejado nada que recuerde…pero es una buena idea ahora que lo dices – sonrió de lado
-Entonces… - se quedó en silencio “- ¿Entonces quien ha sido?-“sonrió ampliamente – olvídalo creí que habías sido tú
-Iré por la comida – dijo Közi dejándolos solos
-Al parecer tengo competencia – dijo Hiroki acercándose un poco
-¿Co-competencia? – lo miró, sus mejillas rosadas
-Si, competencia…pero voy a destruir toda competencia, tranquilo Ryo – su tono de seguridad era increíble, le guiñó un ojo y continuó acercándose
-E-etto…debo irme ya – dijo para evitar lo que seguramente sucedería si lo dejaba acercarse más – luego nos vemos
-Adiós – le saludó y le robó un pequeño beso antes de irse él también, por suerte nadie en el pasillo había notado esto.
“- ¿Quién ha sido…?-“; continuó preguntándose mientras se dirigía a la cafetería con su cara peor en rojo.
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