BEAST OF BLOOD - CAPITULO 4

Al fin oscuridad…y yo me quedaba sin lugar donde dormir de nuevo!, comienzo a caminar buscando un lugar abandonado, hoy no tengo hambre, lo único que me interesa es esconderme de la cruel luz del sol. No se cuanto tiempo habrá pasado pero aún no encuentro nada, estos lugares abandonados están llenos de indigentes y me daría asco tener que deshacerme de ellos, no pienso tocarlos. Creo que esta vez no hay remedio, moriré bajo esa luz de la que tanto me he cuidado, camino mirando el suelo pero de pronto me choco con alguien casi caigo, él está en el suelo, es Juka, por primera vez en mi vida me alegro de ver a alguien conocido.

-Hola - me saluda y me regala una tierna sonrisa, lo ayudo a levantarse y le quito el polvo de la espalda. Se voltea para agradecerme, su expresión se torna triste, - ¿te sucede algo Mana? – debe de haber notado mi preocupación, no se si decirle mi problema, se va a burlar de mí, pero estoy desesperado y hablo – es que…el dueño del hotel arreglará esa habitación para el público, y ahora ya no tengo donde dormir y no he encontrado ningún lugar- realmente me apena tener que decirle pero tal vez el me pueda ayudar – yo he dormido en un lugar muy cómodo hoy, si quieres puedes quedarte conmigo *-* - una oferta que no puedo rechazar

– muéstrame donde queda – caminamos unas calles, doblamos en una esquina y allí había una gran casa – ¿estás loco? – pregunté al ver que estaba habitada

– tienen un ático al que nunca suben y tiene una cama-

- mm…entonces haz encontrado un buen lugar…-

- si, aunque en el día hacen mucho ruido -.- pero no importa- me siento débil, mi cuerpo me pide alimento – ¿ya has comido?- le pregunto a Juka que miraba un punto fijo en algún lugar de la calle – mh? si, ya he comido -

- yo aún no, muero si no encuentro a alguien- camino por una calle junto a él, me resulta agradable estar a su lado, no hay nadie por ninguna parte, comienzo a sentirme mareado, me siento en el borde de la calle, - Mana… - me llama preocupado, cierro mis ojos y le digo que estoy bien, solo que me siento un poco mareado, toma mi rostro entre sus manos, abro mis ojos que se encuentran con los suyos, que verdes…que hermosos…! y yo que creía que eran azules…

- resiste, ya vamos a encontrar algo…- solo asiento en silencio en señal de que lo estoy escuchando, acaricia mis cabellos y otra vez ese brillo de fascinación aparece en su mirada, me ayuda a levantarme y continuamos caminando, nada aún y yo me siento morir, ya es hora de que nos escondamos del sol, si no muero por esos crueles rayos moriré de sed, Juka me lleva hacia el lugar donde nos vamos a refugiar, lentamente trepamos por una escalera de emergencia para incendios, entramos, es un lugar bastante bonito y tiene cortinas, eso es bueno.

Miro alrededor, muchas cajas, telarañas y polvo, aún más cajas, un espejo enorme y antiguo, una silla y una pequeña cama. – este lugar al menos tiene luz- me dice Juka encendiendo una luz artificial que alumbraba muy poco

– bien… - mi cerebro está bloqueado, no puedo pensar nada, solo quiero sangre…

- y tú no has comido… - me dice Juka acercándose a mí con expresión triste en su rostro - ¿un vampiro puede tomar sangre de otro vampiro? – esa pregunta…¿que vas a hacer Juka?,

- si – respondo mareándome otra vez,

- entonces toma un poco de mi sangre-

- no… -

-si, hazlo Mana- su tono de voz es serio, no está bromeando, se acerca a mi y me abraza por encima de los hombros, debo admitir que se siente bien tener su cuerpo así de cerca, acercó mi boca a su cuello y lo muerdo con suavidad, no como a mis victimas, esto es diferente, intento lastimarlo lo menos posible, su cuerpo se estremece cuando acaricio su espalda.

Al sentir la sangre en mi boca retiro mis colmillos y acaricio con mi lengua las pequeñas heridas, Juka emite un gemido, no puedo resistirme y lo hago de nuevo obteniendo la misma respuesta, lo recuesto en la cama y continúo lamiendo las heridas hasta que se cierran, los vampiros sanamos rápidamente. Estoy encima suyo, él me mira aún con sus brazos alrededor de mi cuello – ¿ahora te sientes mejor?- me pregunta de una manera muy dulce, quiero besarlo pero eso sería como entregarme a él, no quiero hacer eso, no soy de nadie y mucho menos de él, venciendo la tentación me pongo de pie – si, muchas gracias -

-no hay porque, ahora hay que dormir – se levanta y apaga la luz, se quita los zapatos y la camisa…esa camisa es nueva, no tiene manchas de sangre y ese color le queda muy bien, se recuesta y me mira – solo hay una cama…si te molesta compartirla conmigo dormiré en el piso -,dios…lo besaría, es demasiado tierno,– no hay problema Juka…podemos compartirla – que vergüenza me da decir eso…

Me quito el abrigo y mis botas, me recuesto a su lado, él no deja de mirarme, yo solo miro el techo pero puedo sentir su mirada – que duermas bien – me dice y luego me da la espalda, suspira y todo queda en silencio.

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