Escucho como entras a tu habitación y te acomodas en tu cama, estás llorando, lo siento, lo siento, haría cualquier cosa por hacer que esas lágrimas desaparezcan. En mi pecho algo se contrae, pero esta vez es por el dolor. – Perdóname, yo también te quiero - susurro sabiendo que lo escuchas, tu llanto cesa, eso me da tranquilidad, cierro mis ojos y me quedo dormido al instante.
Aún es de día, ¿Por qué estoy despierto?, las mantas de la cama me cubren, no tengo ni mis botas ni mi abrigo puestos, tampoco mi camisa, seguramente entraste e hiciste esto por mí, me acomodo y continúo durmiendo, abro los ojos, ya es de noche, que rápido pasa el tiempo cuando uno duerme…me levanto y voy directo a tu habitación, golpeo la puerta suavemente, se que estás ahí dentro, abres la puerta y me observas de una forma que nunca antes había visto en ti, tus mejillas arden, logro entenderlo cuando recuerdo que no llevo camisa puesta. – hola…- te saludo con dulzura, - hola ^^, am…anoche me he tomado la molestia…temía que tuvieras frío o que durmieras mal – -gracias- otro de esos silencios, sonríes levemente mientras tus ojos se humedecen cada vez más, ese brillo especial que es solo para mí me hace sentirme querido, tus labios forman dos palabras que a pesar de tu silencio puedo entender, si, yo también te amo.
-No sabía que te confundes con facilidad- dices luego, ¿Por qué dices eso?– perdóname…Mana- solo asiento con mi cabeza a pesar de sentir que me estoy desangrando, haz descubierto algo de mi personalidad que está muy profundo, oculto en un lugar donde nadie ha podido entrar, mi alma, -nunca me contestas cuando te hablo-, me arrodillo en tu cama, te tomo por tus cabellos de manera brusca y acerco mi rostro al tuyo
-cállate- no se porque actúo de esa manera. Me robas un beso y yo aún no reacciono, a veces yo también suelo ser idiota.
- Ahora dime que es lo que atormenta esa alma-, realmente dices cosas raras, te suelto, esta vez se a que te refieres.
– ¿sabes algo Juka?, te lo voy a decir, así dejas de molestarme con eso de una vez por todas – esperas a que continúe hablando, pareces un niño pequeño - me gustas- finalicé , sonríes y me das un fuerte abrazo, luego me miras a los ojos, con tus manos tomas mi rostro y me besas, posas tus manos sobre mi pecho desnudo, acercas tus labios a mi oído derecho -hazme tuyo-, no me provoques Juka
- hoy no- respondo y veo como tu expresión cambia, estás pensando en algo, siempre que piensas en algo tienes esa expresión. Me siento en el borde de tu cama y miro el vacío, gateas hasta mí y me abrazas, siento tu cuerpo en mi espalda y tus brazos rodean mis hombros, comienzas a besar mi cuello ya no puedo resistirme, a veces haces que te odie…busco tus labios y los beso, de pronto te pones de pie y luego te sientas sobre mis piernas - así es más cómodo-, haces que me ría mientras me besas, tú también te ríes, acaricio tu cintura y acaricias mi espalda y luego sin lastimarme muerdes suavemente mi cuello, ya no puedo resistirme, ya no puedo…uno a uno desabrocho los botones de tu camisa, muerdo uno de tus hombros antes de acomodarte debajo mío, beso tu cuerpo, lo recorro con mis labios y con mis manos, el sabor de tu piel me gusta mucho, acaricio tu vientre muy cerca de ese lugar y se te escapa un gemido, te beso y con mis manos comienzo a buscar algún punto débil en tu cuerpo al que pueda atacar, tu piel arde, junto mi cintura con la tuya y puedo notar como tu sexo se ha despertado, emites otro gemido bastante audible, acabo de descubrir que eso te gusta.
Acaricio tu espalda con mi mano izquierda, te gusta pero no reaccionas como recién lo has hecho, mi mano se encuentra con una de tus nalgas, luego con tu pierna, lo mismo…aunque tu respiración es agitada no consigo arrancarte otro gemido. Inesperadamente muerdes mi cuello, tus colmillos son muy filosos…siento que traspasan mi piel como agujas… algunas gotas de mi sangre caen sobre tu pecho, las limpio con mi lengua.
Quiero mi venganza y te muerdo, sueltas un gemido, luego otro, colocas una mano detrás de mi cuello y empujas haciendo que mis colmillos se entierren aún más en ti - mmm…Mana!-, he descubierto tu punto débil, al escuchar como dices mi nombre en ese tono directamente en mi oído siento como mi propio sexo se despierta, dejo en paz tu cuello y limpio los restos de sangre que corren por él, vuelves a abrazarme - Mana…hazme tuyo-, eso quiero y no tardo en liberarte de esa prisión que ahora son tus pantalones y tu ropa interior, te dejo que te deshagas de lo que queda de mi ropa.
Te acuestas y me observas esperándome, me ubico sobre ti pero sin tocar tu cuerpo ni un centímetro, se que me deseas pero quiero hacerte esperar un poco, acerco mis labios a los tuyos para luego no besarte, me encanta hacerte sufrir de esa manera, tomas mi mano y lames tres de mis dedos, los metes a tu boca, juegas con tu lengua sobre ellos, muerdo mi labio inferior, te ves delicioso.
Me ubico entre tus piernas y dilato tu entrada, comienzas a gemir, eso me encanta porque se que solo lo haces por mí, hago larga la espera, quiero que tú me lo pidas. –UYY! HAZLO DE UNA VEZ!- gritas desesperado y yo sonrío divertido al ver tu reacción, ubico mi miembro en tu entrada y empujo con mis caderas lentamente, me detengo algunas veces en el proceso para no lastimarte. Tus gemidos son entrecortados, eso me dice que todo va de maravillas.
Me muevo lentamente aunque mis estocadas son profundas, me dices que te encanta y que no me detenga…por nada en el mundo me detendría, no puedo. Me pides más, mucho más y eso es lo que hago, me arrancas algunos gemidos con tu nombre, a propósito... creo que nuestros gemidos pueden escucharse claramente hasta la calle pero no me importa, solo quiero terminar dentro de tí. Pasa mucho tiempo y aún no has terminado, no pienso terminar con mi tarea hasta no hacerte sentir ese máximo placer así que sin detenerme muerdo salvajemente tu cuello, gritas y logro mi propósito, hago lo mismo y caigo rendido sobre ti, nuestras respiraciones están muy aceleradas pero poco a poco nos vamos recuperando, permanezco recostado sobre tu pecho pensando en como acabo de hacerte mío.
0 comentarios:
Publicar un comentario