Pronto comienza a llover y corremos a refugiarnos a la casa que ahora es él único lugar seguro donde Gackt no puede sorprendernos ya que si entrara a escondidas lo escucharíamos, el viejo piso de madera suele crujir a cada paso que se da.
Vuelvo a alimentarme de ti como lo he hecho en varias ocasiones, me encanta el sabor de tu sangre.
Escuchamos la lluvia caer sobre el techo mientras permanecemos acostados, me abrazas dulcemente y de a momentos acaricias mi cabello. Te respondo con besitos a cada caricia que me das. De pronto, ambos escuchamos un crujir de maderas en el piso de abajo, nos miramos a los ojos en silencio, percibo miedo en tu mirada, te abrazo para calmarte, luego, me pongo de pie y camino hacia la puerta de la habitación, pronto me sigues tomándome de un brazo como un niño pequeño que tiene miedo. No veo nada…no hay nadie, esto es muy extraño… bajamos las escaleras sigilosamente, y de la nada aparece una figura recortada en la puerta que da a la cocina, no puedo distinguir quien es, solo permanecemos de pie en silencio.
Tomas mi mano fuertemente, me decido a caminar hasta esa figura…. Solo faltan unos pasos para poder tocarla pero permanece inmóvil, esto si que da miedo. Toco su hombro y grita como saliendo de un trance, y al fin a través de la luz de un relámpago puedo saber de quien se trata
- ¿Kamijo…?- digo sin poder creerlo, es que la última vez que lo había visto creí que un cazador de vampiros lo había pulverizado
-shh! No hables!- dice Kamijo en un susurro nervioso, hago silencio esperando una explicación
- …¿Por qué mejor no vamos arriba?- preguntas en forma de sugerencia sin soltar mi mano
- si, es cierto-, tomo a Kamijo por una muñeca mientras que mi otra mano sostiene tu mano, subimos las escaleras y hago que Kamijo se siente en el borde de la cama, me mira en forma nerviosa
- me persigue, Mana- dice en un tono bastante de interno de hospital psiquiátrico – ahora es un vampiro y me persigue, nunca tendría que haberlo mordido, hace años que me persigue, voy a volverme loco antes de que me atrape- dice tomándose la cabeza con las manos, me miras y te devuelvo la mirada
- dime que no te ha perseguido hasta aquí-digo preocupado, era un verdadero riesgo tener a Kamijo aquí ya que Teru, el tan temido cazador de vampiros ahora él mismo era un vampiro que cazaba vampiros! y andaba detrás de Kamijo para hacerlo polvo!, si además de Kamijo nos encontraba a nosotros también moriríamos, me propongo sugerir que nos fuéramos de aquí pero se escucha que la puerta principal se abre con violencia
- Es él! Es Teru! – grita Kamijo horrorizado
-genial Kamijo, ahora ya sabe donde estamos- digo malhumorado, escuchamos como suben la escalera precipitadamente, corro hacia la ventana y comienzo a arrancar las tablas - ayúdenme! Por aquí podremos salir! - falta poco… pero la puerta se abre violentamente y aparece Teru, el temido cazador de vampiros, viste un largo sobretodo negro, unos pantalones y camisa al tono, a la espalda carga una bolsa bastante grande.
– buenas noches señores…- saluda sonriendo malévolamente, siento como Kamijo se estremece a mi lado
- ¿él es el caza vampiros? Pero si se ve tan tierno! - comentas de manera inocente y tapo tu boca con mi mano, sabía que Teru se enfurecía cuando hacían comentarios de ese tipo acerca de él, pues…le quitaba ferocidad a su título de “cazador de vampiros” ( xD)
-¡¿Qué has dicho bestia asquerosa?!- grita Teru sacando de algún lugar de su sobretodo una enorme cuchilla -vas a ser el primero en morir-
- Kamijo grita como un loco y comienza a arrancar las tablas que quedan clavadas a la ventana mientras Teru comienza a acercarse lentamente.
Abro la ventana ya libre, y empujo a Juka por ella, luego Kamijo sale y yo por último luego de contemplar la expresión de furia de Teru que intenta seguirnos golpeándose contra la ventana que cerré al salir por ella.
Corremos por una calle, ahora ya no llueve, Teru corre detrás nuestro a una pequeña distancia
- por acá!- grita Kamijo doblando en una calle y lo seguimos, podemos escuchar a Teru aún persiguiéndonos. Nos escondemos en un oscuro callejón y esperamos
- chicos, somos tres contra uno- les explico-hasta podríamos matarlo con su propia arma-
- eso es muy peligroso, Mana-
-cállense los dos! Ahí viene…- Teru se acerca, sabe que estamos escondidos en un lugar cercano
- puedo oler su miedo…no van a salvarse!- grita para asustarnos, aunque creo que está diciendo la verdad.
Te aferras a mí aterrorizado cuando Teru larga una carcajada digna de un demente. Miro hacia atrás, no hay salida, si nos encuentra estamos muertos.
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