Sus labios casi se rozaban cuando fueron interrumpidos por alguien. El mayor se detuvo en sus acciones mirando a quien había llegado a intervenir.
-Y no podía ser nadie más…- dijo burlonamente al ver a un chico apenas más bajo que él y se le acercó dejando a Ryo en paz.
-¿No tienes otra cosa que hacer que tener que molestar a las personas? – le preguntó este con tono duro y autoritario – Porque ya podrías dedicarte a hacer algo más productivo…váyanse déjenlos en paz ahora mismo
-¿Y tu crees que por ser solo un año más grande que nosotros puedes darnos esas órdenes? - continuaba en su tono de burla con una sonrisa de medio lado hasta que el otro chico lo tomó violentamente por el cuello de la camisa, ante esto la sonrisa se había borrado por completo
-Se van YA MISMO
Shuu se soltó dándole un empujón y mirándolo desafiante antes de comenzar a caminar, sus amigos dejaron en paz a los chicos siguiéndolo y segundos más tarde todo estaba en completa calma y silencio.
-Están bien? – preguntó el mayor acercándose a Hayato y Satoshi, este último ayudaba a su amigo a levantarse del suelo.
-Gracias por ayudarnos, si estamos bien solo fueron unos golpes…- Hayato tocó sus labios los cuales sangraban – creo que pasaré por el baño antes de volver a la habitación…no iré en este estado hoy al club
-En verdad gracias. Yo tampoco iré…déjame ver eso- Satoshi se acercó más a su amigo para poder verle la herida
Entre tanto el mayor aprovechó para acercarse al más pequeño de los chicos que aún permanecía de pie contra la pared algo shockeado - ¿Y tú estas bien? – le preguntó con cuidado de no alterarlo más de lo que estaba.
-Si…estoy bien
-Que alivio… ¿Te ha hecho algo ese imbécil? Lo pagará – se recargó contra la misma pared muy cerca suyo
-No, no me ha hecho nada, estoy bien gracias – le regaló una pequeña sonrisa
-No me he presentado, que falta de educación- dijo el chico como reaccionando de pronto – Soy Hiroki, un gusto – les sonrió a los chicos haciendo una pequeña reverencia, los menores también se presentaron y el chico volvió a reaccionar como antes ahora dejando de apoyarse contra la pared – Chicos, debo irme ¿Quieren que los acompañe a la enfermería?
-No, en verdad no estamos tan mal no te preocupes- casi al unísono
-…..De acuerdo, entonces buenas tardes – comenzó a caminar hacia el lado opuesto a donde se había ido la pandilla cuando al quinto paso volvió detenerse – Y si vuelven a tener problemas con esos me llaman, me buscan en las habitaciones del último año o en alguna de las clases y yo me encargo – luego de que los chicos asintieran volteó para ahora seguir su camino.
-Uff en verdad me asusté por ti – dijo Hayato yendo a abrazar por encima de los hombros a su reciente amigo – pero ahora debes tener más cuidado que antes de ese tipo porque al parecer quiere cosillas contigo
-¡Hayato! – lo regañó su amigo
-Lo siento ^^
-Perdón chicos - se disculpó Ryo bajando la mirada
-¿Por qué pides perdón, Ryo?
-Porque fue mi culpa, si no hubieran estado enseñándome los clubes esto no hubiera pasado
-¡Hey! ¡No te sientas culpable! Además de todas formas íbamos a tener que pasar justo por aquí para ir al club de fotografía así que ya no te culpes – lo calmó Satoshi animándolo a comenzar a caminar – Ahora volvamos a las habitaciones, tenemos tareas que hacer y luego descansar
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-¿Y que se supone que haces tu aquí? ¡Y debes golpear la puerta antes de entrar! – Közi estaba algo molesto ya que de repente Hizaki había entrado a su habitación.
-Pero – Hizaki ahora hacía un puchero – Yo solo quería visitarte – se sentó en la punta de la cama que estaba muy cerca de la silla del escritorio - ¿Qué estas haciendo?
- Pues…estoy escribiendo en mi diario íntimo de la princesa encantada – se burló Közi mostrándole la tarea de matemáticas
-Uhm…matemáticas…yo puedo ayudarte – cruzó sus piernas acercando la cara al cuaderno aún extendido
-¿Podrías?!! – de pronto los ojos de Közi se habían iluminado - ¡¿En verdad podrías??!!
-Sip, pero todo tiene un precio – le guiño un ojo sonriendo sin mostrar sus dientes
-¿Cuál es el precio? Pagaría lo que sea
- No se trata de dinero, ¡tonto!
-¿Entonces de que se trata?
La cara de Hizaki se iluminó mientras se inclinaba sobre Közi, lo tomó por ambos hombros girándole la silla del escritorio para que quedara frente a él – Yo haré tu tarea de matemáticas si tu sales conmigo en una cita romántica el próximo sábado
-¡Prefiero morirme haciendo tarea! – se soltó del agarre de Hizaki para continuar haciendo lo suyo
-¿Por qué eres así de malo conmigo? – le preguntó casi gritando abrazándole por la espalda haciendo que todo su peso cayera sobre Közi a la vez que este echaba maldiciones por hacerle escribir una gran raya que ocupaba media hoja del cuaderno – Te quiero – le apretó por el cuello hasta hacerlo toser – ¡Ups! Lo siento- se disculpó luego volviendo a tomarlo por los hombros -¿Quieres un masaje?
-SOLO QUIERO QUE TE VAYAS Y ME DEJES EN PAAAAAZZZ – explotó el pelirrojo poniéndose de pie
-Pero será un masaje rico, te relajará lo prometo – extendió sus manos acechándolo, Közi se preparó para hacerse a un lado en el momento justo cuando le saltara encima a abrazarlo.
La puerta se abrió en ese momento y Ryo entró mirándolos a ambos.
-¡Oh! ¡L-lo siento mucho! Los dejaré solos…- dijo comenzando a cerrar la puerta pero Közi lo detuvo entrándolo de lleno a la habitación
-No te preocupes Ryo, Hizaki ya se iba – le abrió la puerta y el rubio caminó hasta ella dejando un pie adentro y uno afuera de la habitación – ¡Ya verás…el sábado tendrás una cita romántica conmigo a como dé lugar! – gritó haciendo que su voz retumbara tanto en el pasillo como en la habitación, varios curiosos que pasaban no les quitaban la mirada. Cerró la puerta y todo quedó en silencio.
-¿Por qué me dijiste que no eran novios? – preguntó Ryo con viéndole con curiosidad – Una cita romántica es entre novios
- Es una larga historia, Ryo – suspiró volviendo a su tarea de matemáticas
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